La Embajada de Colombia en el Reino Unido, junto con el Círculo de Agregados Culturales acreditado ante el Reino Unido, invitó a una mañana en el Barbican para recorrer, de la mano de su co-curador Diego Chacón, el proceso y el camino que llevó a que la retrospectiva de la maestra Beatriz González estuviera durante dos meses en una de las galerías más importantes del Barbican. La visita contó además con la presencia de la Embajadora de Colombia en el Reino Unido, Laura Sarabia, quien acompañó este espacio de diálogo e intercambio cultural.

El Barbican Centre es uno de los espacios culturales más icónicos del mundo; una institución que ha creído profundamente en el poder del arte y la creatividad para enriquecer la vida de las personas y las comunidades, ofreciendo experiencias culturales relevantes y contemporáneas. Hoy, gracias al trabajo curatorial de Lotte Johnson y Diego Chacón, el Reino Unido ha podido acercarse a la obra de una de las artistas más importantes de Colombia. Esta retrospectiva no solo permitió visibilizar el trabajo de la maestra Beatriz González ante nuevas audiencias, sino también abrir múltiples conversaciones desde la estrategia de diplomacia cultural de esta Embajada.
La diplomacia cultural trabaja precisamente por la circulación de artistas, creadores, gestores y cultores; trabaja por insertar narrativas más complejas, diversas y representativas de Colombia en escenarios internacionales. Pero también busca ambientar conversaciones fundamentales para el presente: la transición energética, el cambio climático, la memoria histórica, el conflicto armado y las posibilidades de reconciliación de nuestro país. Y justamente eso fue lo que logró esta retrospectiva de Beatriz González: convertir el arte en un espacio de diálogo, reflexión y sensibilidad compartida.

La exposición reúne obras desde sus años como estudiante en la Universidad de los Andes y recorre más de seis décadas de trabajo profundamente vigente. Uno de los momentos más conmovedores de la muestra es percibir el giro que toma su obra después de la toma y retoma del Palacio de Justicia. A partir de ese momento, la maestra comprende que ya no podía representar únicamente lo cotidiano o lo doméstico: era necesario mirar de frente el dolor del país. Su obra comienza entonces a retratar a las víctimas, la ausencia, el duelo y la violencia con una sensibilidad crítica que transformó el arte colombiano y la manera en que entendemos la memoria histórica.
El trabajo de la maestra Beatriz González también nos ha permitido reunir en Londres a voces fundamentales del pensamiento artístico y cultural. La conversación realizada en marzo con Gabriela Salgado, Maya Jaggi, Daniela Galán y Lotte Johnson; las visitas organizadas con amigos de la Embajada; el concierto de Las Poderosas; y este encuentro con agregados culturales, se han convertido en dispositivos simbólicos para reflexionar, desde el arte y la cultura, sobre la memoria, el dolor, la ausencia y las heridas de la violencia.
La obra de Beatriz González sigue siendo hoy un testimonio sensible, crítico y profundamente comprometido con la memoria del país. Esta retrospectiva ha permitido que Colombia dialogue con nuevas audiencias en el Reino Unido y ha demostrado cómo el arte, entendido desde la diplomacia cultural, puede acercar a otros a la complejidad del conflicto armado colombiano desde la empatía, la sensibilidad y la reflexión colectiva.

Con esta visita cerramos también un ciclo de conversaciones que han girado alrededor de la memoria, el conflicto y la necesidad de seguir imaginando caminos culturales para la construcción de la Paz Total en Colombia.
